miércoles, 22 de noviembre de 2006

No debi perderte

Para Gaby con una lágrima en la mejilla.

Fue una tarde llena de sol, eran cuatro años juntos a fin de año un pastor bendeciría nuestra unión. Fuimos a un sala llena de maquinas para hacer el trabajo que nos había dejado el docente, me dijo que abriese mi correo electrónico, no el que conocía sino el que había descubierto. Sorprendido en falta, mecánicamente obedecí. Empezó a leer en voz alta, por instantes su voz se quebraba pero no se atrevía a llorar. Trato de olvidarte Ana, son tres años desde que terminamos, soy yo quien te llama y cuelga cuando contestas, el primer amor de colegio no se olvida, te pediré una y mil veces perdón por haber sido tan infantil. Carla, ya no puedo vivir sin ti, porque no me haces caso cuando te digo que nos escapemos, ¿acaso tu carrera es mas importante que yo?. Daniela, por ti soy esclavo de la botella, no te has dado cuenta que por quererte y para olvidarte, ahogo mis pesares en alcohol. Eres tan pura, tus padres son tan estrictos y yo que te quise llevar a la cama, Fanny, desde ese día te has vuelto un témpano, acaso es mi culpa ser esclavo del deseo. Perdón por ser hombre, Gloria, tu hermana me dio un beso en la mejilla de amigos no el beso furtivo lleno de deseo en la cocina de tu casa, no quisiste entender mi explicación. Hilda, el amor no solo es dinero, me siento mal cuando veo a tu marido y a tu hija que tiene mi edad, te agradezco los regalos, pero querías que solo quieres que sea tuyo siendo tu ya de otro. Isaura, espero no reprobar tu materia por no hacer caso a tus llamadas e intimas invitaciones, espero que entiendas que tienes un fruto de un antiguo amor y te quiero sola. Como me hiciste eso, Joanna, pero te pido disculpas, estaba borracho en la fiesta, no quisiste bailar conmigo y grite a todo el mundo que habías sido mía, los golpes de tu novio los tengo bien merecidos, por favor vuelve conmigo. Siguió leyendo por tres horas las palabras que reflejaban mi infidelidad, los cuatro años que la tuve de pareja también andaba con otras. Pero ya es tarde aquella tarde llena de sol, te perdí para siempre, después de ti nadie supo ocupar tu lugar, pague tu eterna fidelidad siendo infiel. Ahora, casi al final de mi vida, tarde me doy cuenta que debí quedarme contigo y que solo tu me amabas de verdad.

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