viernes, 19 de enero de 2007

Victima Inocente.

Victima inocente.

Como todos lunes, día de menor venta, la señora de la casa, con pollera viejita se puso a limpiar el cuarto de su hijo,  acomodo libros y revistas, acomodo a su entender los cidis en sus cajas, recogió la ropa sucia e innumerables pantalones jeans de su retoño mayor de 25 agostos, soltero con enamorada, el plumero espanto el polvo de los muebles, metió la escoba bajo el catre de madera, cuando sintió que algo se movía, objeto largo en la penumbra, escamoso al brillo de la lámpara, gritar de susto, rezar, escapar y volver y matar a escobazos a la víbora fue todo en uno. Ante el cadáver del desdichado reptil se sumió en profundas cavilaciones, después de largo tiempo llego a la conclusión fatal, no pudo gritarlo, pero en su mente altiplánica se fijo una idea: "esto es k'encherio", se pregunto de que oscuras artes se valieron sus enemigos para meter una víbora en su domicilio, y pensamiento rápido, se pregunto por la identidad de estos.

            Desde aquel día ya no miro a sus vecinas con los ojos amigueros de vieja comerciante de electrodomésticos al por menor. Una por una, analizo a sus vecinas de tarima, hubiese querido leer la mente de las mismas para saber de sus aviesas intenciones, sus razones tendrán - se dijo - acaso yo tendré la  culpa, se pregunto luego. No puede ser la galletera, hasta Guaqui he viajado para el matrimonio de su hija con diez cajas de cerveza y un ropero. Tampoco la dulcera,  cuando ha pasado su preste le colaborado con la orquesta… hizo memoria, a ninguna de sus amigas le hizo mal. ¿Tal vez mis caseros?. No, a sus proveedores les pagaba lo justo y a los compradores les rebajo.

            Se animo a subir a la apacheta del Corazón de Jesús en la Ceja de El Alto, ubico a su yatiri de cabecera. Este, psicólogo nato, le pregunto: - ¿porque has tardado tanto en venir, mama?.  Con el rostro compungido, lagrimas en el rostro, relato los hechos en aymara y la terrible sospecha del k'encherio, el brujo ducho en artes esotéricas,  rebusco su chuspa y  saco hojas de coca, trazo signos cabalísticos,  lanzo al aire las hojas murmurando oraciones, a medida que estas caían en el aguayo, el semblante del adivino cambio para desconsuelo de la paciente. Esto es grave, señalo las hojas: no es para vos - le dijo, después de una pausa, exclamo: - …. la enamorada de tu hijo, tiene otro joven que la reclama, el ha hecho el brujerio para dañar a tu hijo, fuerte es el hechizo, lo han convocado al Supay.

            Con el corazón asustado, pregunto al yatiri, que debería hacer para contrarrestar el sortilegio. Recibió instrucciones precisas, para combatir al príncipe de las tinieblas había que otorgar una ofrenda a la Pachamama. Tienes que traer un sahumerio, vino de la tierra, dulcemesa llena de pastillas de misterios, alfeñiques de tres colores, melcochas, nueces, pasas de uvas y guindas, todo envuelto en papel sabana, comprado exactamente de cuatro puestos a la derecha y lo mas importante, cría de oveja blanca de lengua negra. Te voy a esperar el primer viernes del mes que viene. Tres días después , en la apacheta de Munaypata, a las cuatro de la mañana llego la señora con todo lo pedido. La mujer del brujo, vendedora de sahumerios, le saco un ojo de la cara por la mesa exigida. Deambulo por los pueblos que circundan La Paz, buscando la oveja, que fue comprada con el ojo que le quedaba. Quiso pensar en cuanto le pagaría al brujo, pero detuvo su mente, no hay que ofender a los laik'as se dijo. Así que esa madrugada,  dentro de su busto tenía una bolsita con quinientos dólares para pagar a quien celebraba la ceremonia.

            El yatiri le esperaba con maderas dispuestas para la hoguera, recibió la dulcemesa, la dispuso sobre el altar entonando otra vez rezos misteriosos, el y la tierra bebieron alcohol puro, el resto fue rociado sobre el sahumerio, encendió fuego y en la medida del crepitar de fuego ardiente la Pachamama recibió la primera ofrenda. Con los primeros rayos de sol, con igual ceremonia, la ovejita fue degollada y su sangre ofrecida a la diosa de la tierra. El brujo dirigió una mirada tranquilizadora  a la señora, sin contar los billetes, recibió el pago por sus servicios.

            Esta, en el asiento del minibus que la traslado, durmió un sueño placido, entro a su casa, en la cocina desayunaba su hijo después de otro de sus viajes al campo que su profesión exigía, su madre no supo como iniciar la charla. Este, después de ingresar a la U, dejo atrás las supersticiones de sus ancestros, bailaba morenada en la fraternidad de su madre, mas por compromiso, que por fe al T'ata del Gran Poder, no le gustaba el sincretismo religioso-pagano fomentado por la iglesia. Pero en Roma, como los romanos.

Su madre abrió la boca, con cara de circunstancia, empezó a hablar:  - Hijo, no sabes… te ha entrado víbora a tu cuarto…  ¿Como esta mi nueva mascota, mami?. Me la han regalado en los Yungas, le dejado en su caja con verduras, es inofensiva. Perdón por no decirles, es que he tenido que salir tan rápido…, conoces  el carácter de mis jefes...

x Mario R. Duran Chuquimia.

Vocabulario:

 
K'encherio , maldición.

La tarima es una especie de mesa rectangular que permite exponer los productos de las comerciantes, generalmente es de madera.

Guaqui, puerto boliviano en el Lago Titicaca.

Casero/a, en Bolivia dicha palabra identifica al comprador o vendedor, los diálogos entre estos, son los siguientes: casera, a cuanto es?. Tanto , casero, comprame pues, te voy a rebajar.

Supay, el príncipe de las tinieblas.

Pachamama, diosa de la tierra.

Apacheta, lugares elevados en el altiplano, destinado al culto andino.

 

3 comentarios:

Estido dijo...

Jajajajajajaaaa. Mucho humor, viejito. Gran cuento; breve y completo. Más allá de las fallas ortográficas, hay una tensión entre lo occidental y lo originario; una fuerte tensión entre lo cotidiano y lo mágico. Más no puedo decir, sólo que he disfrutado de la lectura. Muy buen cuento. Un abrazo, padrino.

Estido dijo...

Jajajajajajaaaa. Mucho humor, viejito. Gran cuento; breve y completo. Más allá de las fallas ortográficas, hay una tensión entre lo occidental y lo originario; una fuerte tensión entre lo cotidiano y lo mágico. Más no puedo decir, sólo que he disfrutado de la lectura. Muy buen cuento. Un abrazo, padrino.

Mario Ronald Duran Chuquimia dijo...

Perdon, sensei, en otra lo escribo con un diccionario de español, aymara, un buen libro oculto de kallawaya. Y gracias por lo "occidental y originario".
Palabras tuyas que escritas me animan a escribir mas...